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Los Mandamientos de María Montessori para los padres y madres

niños-felices
La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle.

María Montessori

Recuerda siempre que los niños aprenden de lo que les rodea. Sé su mejormodelo.
Si criticas mucho a tu hijo, lo primero que aprenderá es a juzgar.
En cambio, si lo elogias con regularidad, él aprenderá a valorar.
¿Qué ocurre si le muestras hostilidad al niño? él aprenderá a pelear.
Si se ridiculiza al niño de modo habitual, será una persona tímida.
Ayuda a que tu hijo crezca sintiéndose seguro a cada instante, será entonces cuando aprenda a confiar en los demás.
Si desprecias a tu hijo niño con frecuencia, se desarrollará un sentimiento muy negativo de culpa.
Propicia que tu hijo vea que sus ideas y opiniones son siempre aceptadas, con ello conseguimos que se sientan bien ellos mismos.

Si el niño vive en una atmósfera donde se siente cuidado, integrado, amado y necesario, aprenderá a encontrar amor en el mundo.
No hables mal de tu niño/a, ni cuando está cerca, ni cuando no lo está.
Concéntrate en que tu hijo está creciendo y desarrollándose de modo óptimo,valora siempre lo de lo bueno del niño de tal manera que no quede nunca lugar para lo malo.
Escucha siempre a tu hijo y respóndele cuando él se acerque a ti con una pregunta o un comentario.
Respeta a tu hijo aunque haya cometido un error. Apóyalo. Lo corregirá ahora o quizá un poco más adelante.
Debes estar dispuesto/a a ayudar a tu niño si busca algo, pero debes también estar dispuesto a permitir que encuentre las cosas por sí solo.
Cuando te dirijas a tu hijo, hazlo siempre de la mejor manera. Ofrécele lo mejor que hay en ti mismo/a.
Cuando un niño se siente seguro de sí mismo, deja entonces de buscar la aprobación de los adultos a cada paso.

María Montessori

23° CONGRESO INTERNACIONAL DE PSIQUIATRIA – BUENOS AIRES

¿Cómo detectar si nuestros hijos sufren bullyng en la escuela?

El abuso por parte de los compañeros de escuela, tanto físico como psicológico, provoca un drástico cambio en el comportamiento de los menores, habitualmente avergonzados por la situación.

El bullying es una forma de maltrato entre iguales. Bullying, acoso escolar, hostigamiento escolar, matonaje escolar, son todo términos que denominan cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada durante un tiempo determinado.

¿Es común el bullying en los colegios?

Cada vez es más frecuente encontrarse en las aulas casos de bullying. Normalmente este tipo de acoso se empieza a ver en las aulas de primaria, pero desde las aulas de infantil, donde los pequeños tienen de 3 a 6 años, es donde se tiene que empezar a trabajar en la prevención de estos maltratos.

Tanto colegios, maestros y padres tenemos la obligación de informarnos sobre lo que está ocurriendo hoy en día, y así poder prevenirlo, o saber actuar en el caso en el que nuestro hijo pueda ser la víctima, o el acosador.

Distintos tipos de bullying

Se han realizado diversos estudios sobre los distintos tipos de maltrato entre iguales.
Estudios como los de Ortega y Mora-Merchan (2009), Díaz-Aguado (1996), OMS (2002), y Rigby (1996), entre otros.

De todos los estudios podemos analizar las distintas formas en las que puede presentarse el bullying, se distinguen cinco tipos:

· Agresión verbal: Con insultos o con motes que aíslan socialmente a la víctima, la desprestigian, y ésta se siente sola y con muy baja autoestima frente a los demás compañeros que la rechazan a causa de su maltratador.

· Agresión social: Se margina a la víctima dentro del grupo clase. No se le deja intervenir en clase, o participar en actividades, organizar eventos, etc. Puede ser que este tipo de acoso sea difícil de detectar, pues los maestros pueden pensar que es la personalidad de la víctima que tiene dificultad para relacionarse socialmente, pero es posible que sea un caso de bullying. Las víctimas de este tipo de agresión son víctimas de carácter tímido, introvertido.

· Agresión psicológica: En este tipo de agresión se burlan continuamente de la víctima, la humillan e infravaloran. Por lo que la víctima se siente muy insegura y sufre miedo. Su autoestima es muy baja o nula a causa de este maltrato.

· Agresión física directa: Recibir golpes, empujones, collejas, o agresiones físicas colectivas, palizas en grupo.

· Agresión física indirecta: Roban objetos de la víctima, material escolar, rompen su abrigo, mochila, se lo esconden, etc.

¿Cómo sé si mi hijo es víctima de bullying?

Desde edades tempranas debemos educar a nuestros hijos en los valores del respeto, la amistad, la no agresión y la confianza, para poder hablar siempre de todos los temas, expresar sus sentimientos, sus dudas, sus miedos, o cualquier cosa que les pueda suceder. Si acuden al seno familiar los padres podrán actuar, si no recurren a nosotros, difícilmente podremos detectar que están siendo víctima de bullying.

A veces las víctimas sufren tanto miedo que no se atreven a contarlo en casa. O se avergüenzan de ello. Pero sí podemos observar ciertas conductas o comportamientos que pueden ser las señales de que algo no marcha bien en el colegio.

Conductas que nos indican que nuestro hijo sufre bullying escolar

– No quiere ir al colegio y falta a clase, cosas que nunca antes habían sucedido.
– Siempre sale el último del colegio, pues se espera para salir solo.
– Cambia sus rutas de casa a la escuela, y de la escuela a casa, cuando antes siempre tomaba el mismo camino.
– En casa oculta el problema, casi no habla del colegio.
– Muestra dolor físico, llora.
– Se le ve triste, y detectamos cambios de humor.
– Muestra ira o rabia.
– Parece que se muestre más infantil.
– Pesadillas, pérdida de apetito, enuresis, vómitos.
– Puede fingir enfermedades o malestar para evitar ir a clase.
– Estado de ansiedad, nerviosismo, podrían desencadenar ataques de pánico.
– Baja autoestima.
– Pasa más tiempo en casa que antes, ya no sale a jugar con sus amigos.
– Busca amigos de menor edad. Pues con ellos se siente seguro.
– Empieza gradualmente a bajar su rendimiento escolar.
– Pierde el interés por estudiar, trabajos o deberes escolares.
– Nos pide dinero sin decir para qué lo necesita, cuando nunca antes lo hacía.
– Hace los trabajos o deberes de otros.
– Presenta señales de agresión física y al preguntarle qué ha ocurrido se pone agresivo, nervioso, no responde con naturalidad y miente.
– Le suelen faltar objetos personales escolares, lápices, carpeta, libros, siempre dice que los ha perdido o descuidado.

Si nuestro hijo es el responsable del bullying

Cuando hablamos de bullying siempre se hablan de víctimas, de los padres o familiares de las víctimas, y de las secuelas de éstos. Pero ¿qué ocurre si mi hijo es el agresor?, ¿cómo puedo saber que mi hijo maltrata o agrede?

Detrás de un agresor también hay una familia, unos padres, abuelos, hermanos. Para saber si nuestro hijo es el responsable o participa en algún tipo de acoso escolar debemos también estar muy atentos a su comportamiento, aunque no es fácil detectarlo pues suelen esconderlo muy bien, para no ser descubiertos.

Conductas que nos indican que nuestro hijo es el agresor

– Tiene comportamientos agresivos o impulsivos con miembros de la familia.
– En los juegos vemos que se enfada con mucha facilidad si pierde.
– Encontramos entre sus cosas objetos que no son suyos.
– Vemos como se muestra enfadado, cambios de humor con agresividad, tono alto al hablar.
– Se muestra muy intolerante en casa.
– Insulta o se burla de la familia, o de personajes de la tele.
– Gasta bromas muy desagradables.
– Se muestra insatisfecho, siempre quiere más.
– Su rendimiento escolar suele ser bajo.
– Frecuentemente nos llaman del colegio pues se ve involucrado en conflictos.
– No controla sus reacciones si se le niega una cosa, o se le impone un determinado horario.
– Desde el colegio nos advierten de un cambio de actitud.

¿Dónde debemos acudir si mi hijo es víctima o culpable de bullying?

Si evidenciamos estos o algunos de estos cambios en nuestros hijos pre-adolescentes o adolescentes, debemos acudir al colegio, hablar con la tutora o directora. Ellas nos podrán ayudar a buscar un profesional que nos de unas pautas para solucionar el conflicto.

Si esto no funciona, es necesario consultar a un especialista Psicólogo/a Clínico con experiencia en temas relacionados a lo infanto- juvenil.

En muchos casos de bullying las profesoras son las que lo solucionan desde el colegio, pues no son por fortuna casos muy graves. Debemos INTENTAR mantener una relación de confianza con la escuela, y en cualquier caso poder contar con su apoyo, para poder ayudar a nuestros hijos, y educarlos en la no agresión, en la amistad, en la tolerancia, el respeto, para que sean adultos responsables y libres.

Vuelvo a insistir, que si no funciona, pueden asesorarse con profesionales competentes en la materia para que además colaboren con el enlace de solución en la escuela.

Lic. Ana E. Cuquejo
Psicóloga – Psicoterapeuta
Certified Discipline Positive Parenting Educatorproblemas-aprendizaje

Disciplina positiva: Cómo guiar la conducta de los niños

La meta de la disciplina es ayudar a los niños a controlarse a sí mismos. Cuando ustedes disciplinan a sus hijos, les están enseñando a diferenciar el bien del mal. Les muestran cómo respetar a otras personas y llevarse bien con ellas. Disciplinar no significa castigar a los niños gritándoles ni pegándoles. Disciplinar es enseñar, no castigar. Fomenten una buena conducta.

La disciplina empieza con una relación de amor y respeto entre los padres y el hijo. Al escuchar a sus hijos, mostrarles afecto y dedicarles tiempo a, ustedes están creando la base para una relación positiva.

Ustedes fomentan una buena conducta al prestarles atención a los niños cuando ellos realizan actividades positivas o útiles. Los padres pueden evitar muchos problemas de conducta al establecer un ambiente seguro y rutinas diarias para que los niños sepan lo que se espera de ellos.

Para los niños pequeños:

• Establezcan lugares seguros en los que los niños pueden jugar y explorar.
• Establezcan horarios y rutinas constantes para las comidas y la hora de acostarse.
• Modifiquen sus horarios para satisfacer las necesidades de su hijo. Eviten ir de compras durante un período largo cuando su hijo tenga hambre o esté cansado.
• Dejen que sus hijos elijan cuando se pueda para que ellos puedan sentir un cierto sentido de control: “¿Quieres cereal o tostadas para el desayuno?”
• Enséñenles a sus hijos como llevar a cabo quehaceres simples como poner la mesa o doblar la ropa limpia para que ellos puedan sentir que ayudan a la familia.

Para niños mayores o adolescentes:

• Presten atención a los intereses y a los puntos fuertes de su hijo. Fomenten su participación en actividades que disfruta. Vean cómo ustedes pueden formar parte de las actividades.
• A medida que los niños crecen, denles gradualmente más responsabilidad en los quehaceres domésticos.
• Háganles saber específicamente la manera en que están ayudando: “Cuando dejas la cocina limpia después de comer algo, me es más fácil preparar la cena.” “Agradezco cuando me ayudas a lavar los platos sin que tenga que pedírtelo.”
• Escuchen las ideas y las inquietudes de su hijo con respecto a la escuela y sus amigos.

Por qué los niños se portan mal

Los niños se comunican por medio de su conducta. Un niño que se porta mal podría estarles diciendo:

“Quiero que se fijen en mí”.
“Quiero estar en control”. (Nota de traducción: “en control” significa “hacer lo que yo quiera”.)
“Me siento dolido así que quiero lastimar a otros”.
“No puedo hacerlo. Me doy por vencido”.
Cuando la conducta de su hijo los enoje o los irrite, los lastime o esté fuera de control, antes de reaccionar piensen en cuáles podrían ser los motivos detrás de la conducta.

Establezcan límites

Los padres ejercen su autoridad en la familia al establecer límites para sus hijos. Los límites brindan a los niños un sentido de seguridad —ellos saben lo que se espera de ellos.

• Al establecer límites, asegúrense de que sus expectativas sean razonables y adecuadas para la edad del niño. “¿Está el niño lo suficientemente maduro emocional y socialmente para hacer lo que ustedes esperan de él?”
• A medida que sus hijos crezcan, ustedes tendrán que ajustar los límites para que se amolden a sus niveles de madurez.
• Eviten establecer demasiados límites. Concéntrense en hacer cumplir unas cuantas reglas con respecto a cosas importantes.
• Sean claros y específicos cuando den instrucciones. Digan, “Por favor pon tu ropa en el canasto para ropa sucia” en vez de decir “Limpia este cuarto desordenado”.
• Cuando sea posible, expresen las reglas o las instrucciones en una manera positiva. Si todo el tiempo dicen “no”, la palabra pierde su significado. Digan, “Hablen quedo en la biblioteca” en vez de “No griten en la biblioteca”.
• Establezcan límites claros para sus hijos mayores y sus hijos adolescentes sobre las visitas con los amigos y la hora en que tienen que estar de regreso en casa.
• Dejen que sus hijos ayuden a establecer límites. A medida que los niños maduran, ellos pueden tomar parte en las conversaciones familiares acerca de cuáles deben ser las reglas para diversas situaciones. Los padres son Quienes tienen la autoridad final para decidir las reglas importantes que impliquen la seguridad y el bienestar de los niños y de otras personas.

Hagan cumplir los límites

Los padres deben estar dispuestos a hacer cumplir los límites que establezcan. Es más probable que los niños respeten los límites si ellos saben que ustedes van a cumplir su palabra. Cuenten con que los niños pondrán a prueba los límites. Es como ellos aprenden lo que es aceptable y lo que no lo es y cómo asumir responsabilidad por sus actos.

Prueben estas estrategias para hacer cumplir los límites, pero tengan en cuenta que ninguna estrategia funcionará para todos los niños en todas las situaciones. Unos niños son más obstinados que otros, lo que hace que sea más difícil hacer cumplir los límites.

• Ignoren la conducta que pueda ser fastidiosa, pero no dañina; por ejemplo, hacer burbujas con una bebida a la hora de comer.
• A veces los niños hacen algo solo para llamar la atención.
• Muestren les a los niños cómo cambiar una conducta negativa a una positiva: “Usa tus lápices de cera en este papel, no en la pared”.
• Establezcan consecuencias positivas para las conductas que quieran ver: “
• Cuando pongas tus platos en el lavadero, entonces iremos al parque”. “Cuando termines tus tareas, entonces puedes jugar tu juego en la computadora”. “Te escucharé cuando bajes la voz y dejes de gritar”.
• Hagan cumplir una consecuencia negativa cuando se quebrante una regla: “Sabes que no debes pegarle a tu hermano con un bloque. Voy a guardar los bloques por ahora. Puedes jugar con ellos otra vez mañana”. Respeten los sentimientos, pero hagan cumplir el límite: “Veo que estás enojado, pero usa palabras en vez de pegar”.
• Muéstrenles a los niños la forma de reparar el daño hecho. “Veo que derramaste la leche. Limpiémosla entre los dos”.
• Quiten privilegios por conductas negativas: “No tienes permiso para andar en bicicleta en la calle. Coloca tu bicicleta en el garaje por el resto del día”. “Llegaste a casa una hora más tarde de lo permitido. Tienes que quedarte en casa mañana en la noche”.
• Expresen los motivos por los que se establece un límite: “Sé que te gustaría comprar jeans caros como algunos de tus amigos, pero tenemos que mantenernos dentro de nuestro presupuesto familiar”.
• Cuando la regla sea importante, no cedan simplemente porque “todos los demás lo hacen”. Digan, “Es posible que a tus amigos los dejen quedarse afuera hasta tarde, pero la regla en esta casa es que debes estar en casa a más tardar a las 11 de la noche”.

Den un buen ejemplo

Los niños aprenden más viendo lo que ustedes haces que escuchando lo que ustedes dicen. Si ustedes son respetuosos y honestos al tratar a otra gente, sus hijos aprenderán de su ejemplo. Hablen y actúen solo de la manera que ustedes quieran que sus hijos hablen y actúen.

Lic. Ana Edith Cuquejo
Psicóloga Clínica
Certified Discipline Positive Parenting Educatorfoto perfil facebook

Adolesc Flia

DISCIPLINA POSITIVA PARA PADRES Y MADRES CON HIJOS ADOLESCENTES

La Disciplina Positiva propone, un estilo disciplinario diferente al tradicional, el cual implica el uso de amabilidad y firmeza a la vez. Esta filosofía no solo propone herramientas de crianza efectivas, sino una visión diferente sobre la disciplina. La Disciplina Positiva busca que su adolescente adquiera las habilidades de vida necesarias para prosperar en un futuro y que la relación padre-hijo persevere.

Existen un sinnúmero de herramientas que se pueden utilizar para alentar a su adolescente a mejorar. Sin embargo, lo primordial es la actitud de los padres. Muchas veces los padres pueden aferrarse a técnicas ineficientes de disciplina por temor al cambio y sobre todo a la creencia errónea de que tienen que controlar a sus hijos para que todo marche bien.

La Disciplina Positiva ofrece una serie de herramientas que se pueden utilizar para ser padres más efectivos al disciplinar a sus hijos, a continuación unas cuantas:

1. Enfocarse en Soluciones

Tenga en mente que castigar es mirar hacia el pasado, mientras al enfocarse en soluciones, miramos hacia el futuro. Permítale a su hijo buscar las soluciones a los desafíos que se les presenten cotidianamente. Su adolescente quiere decidir, no desea que le impongan, ni que le digan qué hacer. Al pedirle que piense en maneras de solucionar los conflictos que se presenten, lo está involucrando, y tomando en cuenta sus ideas.

Supongamos que su adolescente no está cumpliendo con sus deberes. Pregúntele qué ocurre y qué puede hacer para que no vuelva a pasar. Dele la oportunidad de poner en práctica su solución. Los hijos adolescentes quieren que confíen en ellos. Si al intentar sus soluciones, no obtienen resultados, entonces con amabilidad y firmeza aliéntelo a buscar otra solución.

2. Cuando sea necesario diga “No”

Los adolescentes pueden ser número uno para llevar a los padres a la culpabilidad extrema, utilizando formas de manipulación sofisticadas. Muchos padres por temor a la reacción de sus hijos evitan decir no y ceden a sus demandas. Diga no con respeto, y firmeza a la vez. No hay necesidad de gritar o alterarse. Si su hijo reacciona inadecuadamente, bajo ninguna circunstancia se suba al cuadrilátero con ellos. Mientras menos hable, mejor será. De ser necesario, y si considera que usted no está listo para confrontaciones en el momento, dígale que necesita un poco más de tiempo para conversar sobre el tema en cuestión.

3. Actuar más, hablar menos

Involucre a su adolescente al establecer reglas, y llegue a acuerdos con él para la consecución de las mismas. Si hay reglas pre-establecidas por ambos y acuerdos que su adolescente no está cumpliendo, simplemente sea consecuente y actúe. Por ejemplo, si usted llego a un acuerdo con su hijo para que cada vez que use el auto lo devuelva con el tanque lleno, entonces comuníquele que es lo que va a pasar sino ocurre así. Sería sensato que le deje de prestar el auto por un día por el incumplimiento del acuerdo al que llegaron. Lo más importante es que sea consecuente, con amabilidad y respeto. No hay necesidad de reproches, ni sermones, si es así no estará siendo respetuoso, y de seguro su hijo reaccionará inapropiadamente, o lo ignorará.

Temer al cambio es natural, sin embargo no vale la pena aferrarse a métodos que ya no dan resultados. ¿Por qué aferrarse a lo que no funciona y los desgasta? Disciplina Positiva ofrece a los padres una alternativa diferente de crianza, que no solo enseña a los padres a volverse más eficientes con sus hijos, sino a ser más respetuosos con uno mismo y la situación. Una alternativa que no busca controlar, sino enseñar y guiar, y que en definitiva tiene como objetivo preparar a sus hijos para la vida.

Lic. Ana E. Cuquejo
Psicoterapeuta Familiar, de Pareja e Infanto Juvenil
Certified Discipline Positive Parenting Educator
Mendoza – Argentinafoto perfil facebook

Taller de Crianza con Disciplina Positiva para Padres, Madres y Educadores

fayer web

INSCRIPCIONES ABIERTAS!!

JUNIOJULIO

PROGRAMA DE 4 SEMANAS PARA NIÑOS Y NIÑAS DE 3 A 11 AÑOS

18/06 19 a 21 hs. 27/06 17 a 19 hs.
25/06 19 a 21 hs. 04/07 17 a 19 hs.
02/07 19 a 21 hs. 11/07 17 a 19 hs.
11/07 19 a 21 hs. 18/07 17 a 19 hs.

PROGRAMA DE 4 SEMANAS PARA ADOLESCENTES

26/06 19 a 21 hs.
03/07 19 a 21 hs.
10/07 19 a 21 hs.
17/07 19 a 21 hs.

VALOR INSCRIPCION $300 – INCLUYE BREAK Y MATERIAL DE CADA ENCUENTRO.

Programa de Estudio Salud Mental 2015

Programa Salud Mental 4° Umaza 2015

Programa de Estudio Psicología Médica 2015

Programa Psi Médica UMAZA – 2015

“MI HIJO VE MUCHA TELE”: CONSEJOS PARA UN BUEN USO

“Se pasa el día viendo la televisión. Cuando desayuna y se viste por las mañanas, mientras come, por la tarde y cuando cena. Y si le apago la televisión, se enoja y llora”.
¿Está pasando demasiadas horas frente al televisor? ¿Eso afecta a las normas y rutinas del niño? ¿Será que no le gusta otra cosa que ver la televisión? ¿Es negativo que la vea?

Consejos para un buen uso:

1. Establecer un horario para ver la televisión: los padres pueden indicarle al niño cuando verá la televisión y durante cuánto tiempo, es decir, limitar el tiempo que ésta permanece encendida.
2. Incluir otras actividades: no quiere decir actividades extraescolares o grandes cosas.
3. Compartirla con ellos: no todo lo que aparece en televisión es negativo y por lo tanto puede ser un buen recurso de entretenimiento familiar, que favorece la comunicación mientras se comenta la película que ven, para educar en valores, etc.
4. No emplear siempre la televisión como distracción: es cierto que muchas veces los adultos les permitimos ver la televisión porque así están quietos y los padres saben dónde y qué está haciendo. Es recomendable fomentar otras actividades como pintar, manualidades o leer, que el niño puede realizar solo mientras el adulto realiza otras tareas.

EN NUESTRO TALLER DE CRIANZA PODRÁN VER CORTOS DE ANIMACIÓN DE CÓMO ENSEÑAR A NUESTROS HIJOS ESTOS PUNTOS Y EJEMPLOS COTIDIANOS DE LOGRAR DISMUNUIR EL USO DEL TELEVISOR.

Cómo ayudar a tu hijo inseguro

¿Es mi hijo inseguro? ¿Cómo puedo ayudarlo?

Hay varios motivos que pueden hacer sentir a tu hijo inseguro o temeroso ante determinadas situaciones, pero una causa fundamental es el ambiente alrededor del niño. Tanto unos adultos que les exigen demasiado, que son intolerantes con los errores o resuelven todos sus problemas, influye en que sea un hijo inseguro cuando se enfrenta a una nueva situación.
Hoy veremos el tema de la autonomía a la hora de resolver sus conflictos y ayudarle a aprender a resolverlos y encontrar soluciones por sí mismo.
Les traigo este esquema, que también les puede servir a ustedes en sus problemas o dificultades diarias, y que resume los pasos a seguir cuando nos encontramos ante un problema y queremos buscar una solución:
1. El primer paso para enfrentarnos a una dificultad es definirla, es decir, plantear concretamente cuál es el problema. Por ejemplo, tu hijo viene enojado de la escuela porque le llamaron la atención. Definir el problema consiste en explorar junto a él qué ha pasado, por qué cree que le han llamado la atención, etc. Al preguntarle, él cuenta que su compañero le ha roto su juguete, él le ha pegado y la profesora los ha retado a ambos.
2. Una vez conocemos el problema se plantean varias soluciones mediante lluvia de ideas (cada uno dice una solución posible que se le ocurra) para escoger aquella más adecuada y constructiva. El adulto guiará al niño en este proceso pero sin imponer la solución que él crea más apropiada, es decir, no al “debes de…” sino “¿Qué te parece hijo si…?” Siguiendo el ejemplo anterior, una solución puede ser: “¿Qué te parece si cuando tu compañero te rompa o te quite algo se lo dices inmediatamente a la profesora para que ella actúe?”
3. Cuando se tiene la solución elegida, se elabora un plan de acción, es decir, cómo la vamos a poner en marcha.
4. Y por último, una vez se ha llevado a cabo valoramos los resultados, ya que sí no es efectiva se tiene que plantear una nueva alternativa. En base a la situación comentada, si decírselo a la profesora no ha dado fruto, planteamos otra solución: “¿Qué te parece si cuando tu compañero te quiete algo, le pides de forma firme que te lo devuelva?”
Es fundamental que ustedes no resuelvan su problema, sino ayudarle para que él mismo sea capaz de afrontar la situación.

niños felices

TALLERES DE CRIANZA UNA VEZ A LA SEMANA 2 HORAS DE CAFÉ Y CHARLA
TUNUYAN – MENDOZA

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